las pelis de alfredo # 13

La verdad es que no entiendo mucho lo que quizo decir Alfredo acá. Esta es una de las reseñas más vagas y confusas que me dejó, pero la peli en verdad es buenísima.

I FIDANZATI (Ermano Olmi, 1963)

“Bueno pues… definitivamente no es Fellini” me dijo alguien desilusionado al terminar la película. No, claro que no es Fellini. Es Olmi. Sus personajes son gente sencilla que vive en un mundo ordinario y la historia que cuenta es más bien convencional. Pero a pesar de su modestia y su discreción, Olmi nos cuenta esta historia de una manera tan hábil y tan audaz, tan poco complaciente, que logra convertir esta pequeña película en una experiencia enorme.

I Fidanzati le debe tanto al neorrealismo italiano como a Hiroshima Mon Amour. La forma que resulta de esta mezcla es paradójica: a la vez intimista y social, poética y naturalista, etérea y concreta. Una forma que Olmi usa con gracia para transmitir la aburrición, la frustración, la falta de conexión y simultáneamente, el afecto, la confianza y la cercanía que existe entre los personajes. A la vez estudio documental y poema romántico, Olmi hace un retrato tan complejo y polifacético como el amor mismo que intenta capturar. Un retrato por lo mismo, profundamente sincero y conmovedor.

A. Williamson, Lima 1991

be the first to comment on this

las pelis de alfredo # 12

THE FRIENDS OF EDDIE COYLE (Peter Yates, 1973)

Kubrick dijo una vez –con seguridad plagiando a alguien más– que lo terrible del universo no es que sea hostil sino que es indiferente. Lo terrible de esta película no es lo miserable y desesperanzada que es la vida de Eddie Coyle, ni lo tristes que resultan sus intentos por enderezarla. Lo terrible es que a nadie le importa. Ni siquiera a la película misma le importa la suerte de su protagonista, pues nunca se pone de su lado y nunca le ofrece el giro narrativo que de buen corazón todos le deseamos. Eddie no alcanza ni la salvación, ni la redención. Y la película –como la vida en Boston– sigue sin él.

En este sentido, The Friends of Eddie Coyle es una película subversiva y de un funcionamiento muy curioso. Durante los primeros noventa minutos es fea, aburrida y mal actuada. Pero en los últimos diez, la historia toma el único camino que no nos esperábamos y al mismo tiempo el único que es honesto. Entonces la película misma nos obliga a revalorar todo lo que acabamos de ver. Lo que antes parecían defectos ahora son decisiones radicales. Lo que parecía un divertimento envejecido se nos muestra ahora como una joya existencialista y un ataque sin concesiones al género «criminal» ; a sus falsas convenciones y su visión romantizada del hampa ; a la forma tonta de hacer películas de Hollywood y a nuestra forma igualmente tonta de verlas.

Y no es una coincidencia que la figura sobre la que reposa la película sea Robert Mitchum, el antihéroe más autentico y el renegado más consecuente del cine gringo. No se trata de su mejor papel, pero su voz pausada y su rostro desapasionado son más que suficientes para ilustrar el desencanto de una vida que «es muy dura, pero es más dura si eres bruto». Finalmente, la ironía más difícil de esta película es la de su título, pues al final lo que más claro queda es que Eddie Coyle nunca tuvo amigos.

A. Williamson, Lima 1996

1 comment so far. comment on this

las pelis de alfredo # 11

Alfredo no dice nada de la forma pero es precioso. 16mm, blanco y negro… Bruce Weber es un fotógrafo increíble (no hay plano aburrido) y el montaje es impresionante, saltando todo el tiempo entre el archivo y lo que filmaron con Chet Baker ya viejo en California y Cannes. ¡Y luego la música!

LET’S GET LOST (Bruce Weber, 1988)

“Él era malo, era problemas y era hermoso”, dice Diane Vavra de cuando empezó a salir con Chet Baker. Más adelante Carol Baker, madre de tres de sus hijos, cuenta que cuando lo vio por primera vez en Milán no podía creer que fuera la misma persona de la que había oído cosas tan terribles. Pero es tal vez Ruth Young, otra ex, quien lo expresa de la mejor manera cuando cuenta lo mucho que le costó aprender a “separar el don de la persona”.

Como todos los personajes que desfilan por su documental (las mujeres, los amigos, los hijos o incluso la misma madre del trompetista), Bruce Weber tiene que enfrentarse al problema de esta separación, del contraste entre el genio y el hombre, entre la decadencia de su vida y la belleza de su música. Durante dos horas vemos a un Chet Baker disminuido y envejecido por la heroína; un hombre egoísta, manipulador y mentiroso; un hijo ingrato y un padre ausente que rompe el corazón de quien se le acerca. Pero cada tanto, cuando lo vemos cantar y tocar su trompeta, su talento incontestable y una entrega absoluta a su arte lo redimen. Mientras la voz en off de Ruth nos cuenta que un grupo de matones le tumbaron todos los dientes de la boca para asegurarse de que no volviera a tocar, vemos a un Chet Baker jovencísimo y de un encanto james-deaniano, cantando con su voz exquisita “no sabes lo que es el amor”. Así pasamos todo el documental, entre la desilusión y la fascinación, entre el rechazo y la simpatía.

Pero la agudeza de Weber, tal vez resultado de su propia cercanía y fascinación por Baker, reside en acoger este contraste y explotarlo en toda su complejidad, llevando así la película a un nivel superior: Let’s Get Lost es al mismo tiempo un retrato crudo y sin concesiones, y un homenaje conmovedor y lleno de amor a un hombre tan ruin como genial. 

 A. Williamson, Lima 1993

be the first to comment on this

las pelis de Alfredo # 10

SONO OTOKO, KYŌBŌ NI TSUKI (Takeshi Kitano, 1989)

Aunque la traducción exacta del titulo es “Este hombre lleva la violencia consigo” en español se llamó “Policía Violento”. Y es tal vez este título el que más justicia le hace, pues esta es la historia de un hombre que ante todo es un policía. Vicioso, brutal y francamente amoral, pero al fin al cabo un policía. Un policía que sabe que pertenece al mundo del hampa tanto como los criminales a los que investiga y persigue. El personaje de Kitano parece más el antihéroe hard-boiled de una novela negra (de Thompson o de Spillane, pero no de Chandler) que un héroe del cine contemporáneo. Y es que este film además de policiaco es profundamente noir pues la insistencia de su protagonista en un caso que acaba con su mejor amigo, con su familia, con su institución y consigo mismo, es tan desplazada y fuera de lugar que se vuelve trágica. “Policía Violento” es una muestra de que lo noir es más un estado del alma y una visión de mundo que un conjunto de principios estéticos. Esta sensibilidad, sumada a una violencia estilizada (cierto) pero filmada sin admiración ni adorno sino con respeto y honestidad, hacen de esta una obra mayor. En su debut como director, Kitano logró hacer de una película sucia y con un argumento poco original una obra trascendental.

La película, inicialmente una comedia, debía ser dirigida por Kinji Fukasaku. Ya bastante avanzada la preproducción, este tuvo que retirarse por cuestiones de salud y Kitano asumió el proyecto pero, queriendo cambiar su imagen de presentador de televisión cómico, reescribió el guión y lo convirtió en un drama ultraviolento.

 A. Williamson, Lima 1992 

be the first to comment on this

“lo más parecido a ser un astronauta”

 

be the first to comment on this

notes